
Foto tomada con mi T610
268 kms. a México y 1023.6 kms a Laredo, de esta forma esta custiodiado el nombre de la ciudad a la que se arriba al llegar a esta estación: QUERETARO.
Con una altura al riel de 1813.2 mts. sobre el nivel del mar, Querétaro era una ciudad mas en el trayecto de los muchos pasajeros que por aquí pasaban, una pequeña ciudad que apenas comenzaba su desarrollo alla por principios del siglo XX.
Inaugurada un 8 de noviembre de 1901 a las 13:35 hrs, llegó el Ferrocarril Nacional de la ciudad de México y mas tarde a las 14:45 hrs el tren que venia de San Luis Potosí.
El tiempo y la modernidad se fueron encargando de terminar con icono de nuestro país, testigo de miles de acontecimientos que hoy forman parte de nuestra historia, el Ferrocarril Méxicano.
Hoy en día los ferrocarriles en su mayoría solo sirven para el transporte de mercancía, pocos son los trayectos donde llevan vagones de pasajeros.
Despues de eliminar los viajes de pasajeros, "El Queretano" quedo en el olvido, poco a poco el tiempo fue haciendo de las suyas en los vagones, mismos que despues fueron sacados de sus vias y usados por indigentes como refugio, por familias de muy escasos de recursos como hogar y los que mejor fin tuvieron fueron rescatados por para montar a modo de homenaje una locomotora y dos vagones que adornan el patio de las oficinas de una compañia ferroviaria que ahora transporta mercancias, ahí junto a la estación de pasajeros, un bello y elegante edificio con cristales polarizados, estructuras metalicas y aire acondicionado que contrasta contra la belleza de arquitectura de la vieja estación.
Muchos años tuvieron que pasar para que al final Ferrocarriles Nacionales decidiera donar ese inmueble inservido, golpeado por el tiempo al municipio de Querétaro.
Hace dos años comenzó el rescate de este edificio, mismo que ahora ha sido remodelado con materiales originales, lo que ha permitido que sea considerada como la Estación de Ferrocarril mejor conservada.
Hoy ir los sabados o domingos por la tarde a tomar el fresco en las bancas de la estación es una experiencia hermosa, se puede andar muy despacio por el anden de un lado a otro y disfrutar la sombra, admirar la Q de Querétaro en la herrería de las ventanas y de pronto sentirse transportado al pasado.
La bienvenida se encarga de darnosla un maquinista, quien les puede dar toda la información referente a la vieja estación y las actividades que hoy le han devuelto la vida, ya que todos los sabados la gente mayor de Querétaro se reune a las cinco de la tarde para practicar y enseñar bailes de salón, el anden se llena de vida y la alegría se contagia, los talleres de musica, pintura y otros mas llenan los cuartos antes abandonados, la luz entra por los ventanales y el pasado se vuelve presente.
Continuará....


